Uruguay, uno de los miembros más recientes del COI, duplicará su producción de aceitunas en 2014.

Hace diez años, cuando comenzó la nueva olivicultura en Uruguay había 500 hectáreas dedicadas al cultivo del olivo. En la actualidad son 10.000 hectáreas en todo el país, con un predominio de la zona sur. Muchas de ellas aún no han entrado en producción pues tienen menos de 5 años y por esa razón, el crecimiento importante se verá en los próximos años y se volcará al mercado interno y al mundo. 
 
La Asociación Olivícola Uruguaya (Asolur)tiene 108 socios. En época de cosecha ocupa entre 4.000 y 5.000 personas, y hay otras 1.000 afincadas en las fincas.
 
La mayoría de las plantaciones en Uruguay se han volcado a hacer aceite (el 98% de la producción se destina a aceite virgen extra) y ahora están empezando a aparecer algunos productores que están invirtiendo en la preparación de plantas para la producción de aceitunas de mesa.
 
Uruguay exportó 123.550 kilos netos de aceite de oliva extra virgen en 2013 por un valor de US$ 650 mil, según datos de la Asociación Olivícola Uruguaya (Asolur). En 2012, había colocado en el exterior 25.400 kilos netos por un total de US$ 125 mil, lo que prueba el avance de este de este negocio en la agricultura uruguaya. En 2013, el 73% de las exportaciones de aceite de oliva fue para Estados Unidos, el principal mercado importador de Uruguay y del mundo y  le siguió Brasil con el 15% de las exportaciones. 
 
Por otra parte, los uruguayos consumen 1,5 millones de litros de aceite de oliva al año, en su mayoría importado. Es decir, que los productores uruguayos apuestan directamente por la consolidación de las exportaciones dejando el mercado local a las importaciones.
Entre las  ventajas que tiene Uruguay para el cultivo de olivos podemos citar la de que el país se encuentra ubicado en una latitud semejante a la de la cuenca del Mediterráneo, principal zona de producción de olivos a nivel mundial. También posee una buena cantidad de suelos arenosos, pedregosos, con buen drenaje, que son de baja productividad para la ganadería y no aptos para la agricultura, pero indicados para el cultivo de olivo. Además, los costes de la tierra y de la manutención son relativamente bajos comparados con los precios internacionales en aéreas de producción con condiciones similares.
 
El manejo del olivo requiere una preparación mínima del suelo, control de malezas, podas periódicas y de mantenimiento. Esto facilita la incorporación del olivo a las actividades agropecuarias uruguayas; sin embargo, la falta de conocimiento de las poblaciones locales, fuente de la mano de obra, es percibido por parte de algunos productores como una dificultad a superar.
 
Actualmente, Uruguay pertenece  al COI (Consejo Oleícola Internacional) como miembro pleno, pasando a formar parte del grupo de productores más importantes, entre ellos la Unión Europea, los demás países del área mediterránea y de América.
 

Olivicultura en Urugüay: Algo más de una década de continuo crecimiento

Olivicultura en Urugüay

Urugüay ofrece condiciones naturales de cultivo similares a la cuenca del Mediterraneo, la cuna de la olivicultura. Existen plantaciones de olivos que datan del siglo XIX y gozan de una buena salud en la actualidad.
En la década del 50 se emplazaron nuevas plantaciones y su fruto y/o aceite obtenido se exportan inclusive a Europa. Se estima que la extension cultivada de estos “olivos” centenarios es de  unas 550 ha.
A partir de 1998 y especialmente desde 2003 cobró auge la olivicultura en el pais, procediéndose a la plantación de los árboles, tanto para la obtención de Aceitunas de Mesa de primera calidad como para la elaboración de Aceite de Oliva Extra Virgen.
Actualmente hay unas siete mil hectáreas de olivos sembradas en nuestro país y aunque todo el Uruguay es apto para el cultivo, hay zonas en donde se han concentrado las plantaciones; eso no significa que se corresponda a las zonas más idóneas.
Las zonas con más hectáreas plantadas de mayor concentración son Maldonado, Rocha, Treinta y Tres y Lavalleja. Entre todas concentran el 80% de la superficie sembrada. El principal motivo de esa concentración es la disposición de terrenos aptos, pero principalmente a la influencia de inversiones extranjeras que por la cercanía con Punta del Este comenzaron a desarrollar el negocio en esa zona.
En Uruguay hay entre 80 y 100 productores que comprenden desde los muy pequeños de unas 20 a 400 hectáreas, hasta empresas muy grandes, todos ellos asociados. Las áreas cultivadas de mayor envergadura tienen incorporada una zona para almazara. En algún caso, ya se está explotando una instalación industrial de Aceitunas de Mesa.

Cultivo
Los métodos de cultivo son de regadío, con riego automatizado, y de secano, sin riego automatizado. En el cultivo de secano se requiere una precipitación mínima de 700 mm.
En Uruguay el promedio anual de lluvias es de 1.200 mm. Sin embargo hay que prestar especial atención a la previsión de riego manual para los meses más secos, donde pueden pasar más de 10 días sin llover, para obtener un mayor rendimiento de los árboles.
La densidad de plantación depende de la variedad y del método de cultivo aunque los principales viveristas urugüayos sugieren 300 árboles por hectárea. Para esto, los árboles se colocan a intervalos de 7 mts. entre las filas y 5 mts. de separación en cada fila.

El árbol comienza a dar frutos a partir del 3er. año y llega a su adultez al 9° año, con una producción estimada en 13.000 a 15.000 kg/há.

Variedades: Se han adaptado 3 grupos:
  • Variedades eminentemente aceiteras: Arbequina y Picual (oriundas de España), Leccino y Frantoio (de origen italiano).
  • Variedades de doble uso como: Barnea (de origen israeli) y Picholine (de origen francés)
  • Variedad de mesa: Manzanilla (originaria de España
En Urugüay se plantan variedades para la producción de aceite en forma mayoritaria, pero se cultivan las que son de doble propósito, y las que producen aceitunas de mesa
La variedad más plantada en Urugüay es la Arbequina, que comprende el 50%del total de plantaciones, variedad de origen español que se adapta muy bien a los diferentes entornos. Luego, le siguen en orden de importancia, Manzanilla, Picual, Leccino, entre otras. La mayor parte de la producción se destina al aceite de oliva y otra al aceituna de mesa.

En Urugüay, el consumo de aceitunas de mesa se calcula en 1.800 toneladas anuales. Esto representa un consumo de unos 600 grs. por habitante y por año. Al comparar este dato con el consumo en Europa (3 kg por habitante por año) se observa un gran potencial de crecimiento

Fuentes: Varias (http://www.asolur.org.uy/)