Control biológico contra la mosca del olivo, combate entre un hongo y un insecto

IMG_20141101_165251Una pequeña mosca  (Bactrocera oleae), es en realidad un constante quebradero de cabeza para los olivicultores de toda la cuenca mediterránea. La mosca del olivo, como se denomina comúnmente, es un insecto que puede producir hasta el 40% de pérdida en la producción. Tanto la actividad de puesta de los adultos como la alimenticia de las larvas reducen la calidad de la aceituna de mesa, así como la del aceite de oliva al incrementar su acidez. Hasta ahora, los agricultores habían empleado insecticidas químicos de síntesis para su control, pero la puesta en práctica de una directiva europea de uso sostenible de insecticidas en 2014 ha fomentado el desarrollo de otro tipo de fitosanitarios. Un grupo de investigación de la Universidad de Córdoba perteneciente al Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario ceiA3, ha aplicado un hongo como alternativa biológica para derrotar a este invertebrado. Sigue leyendo

Agricultura publica la normativa que adapta a las demandas del sector la Producción Integrada en industrias entamadoras andaluzas

Una de sus principales novedades se refiere al procedimiento de obtención de aceitunas negras, en respuesta a los últimos cambios tecnológicos.
                    
La Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente ha publicado la Orden por la que se aprueba el Reglamento Específico de Producción Integrada de Andalucía para las industrias de obtención de aceituna de mesa.
 
El principal objetivo de esta nueva normativa es adaptarse a los actuales métodos de producción y exigencias del mercado, dando respuesta a las demandas del sector productor, tal y como se prevé en la Orden de 13 de diciembre de 2004, que establece que la revisión de los Reglamentos Específicos se podrá realizar en cualquier momento, con objeto de recoger las modificaciones de la normativa aplicable o las innovaciones tecnológicas y, al menos, cada cinco años.
 
La Producción Integrada es un sistema de producción agraria que utiliza prácticas compatibles con la protección y mejora del medio ambiente, los recursos naturales, la diversidad genética y la conservación del suelo y el paisaje. Desde el punto de vista puramente técnico, la Producción Integrada consiste en la aplicación racional de las prácticas agrícolas, basadas en criterios técnicos de buenas prácticas agrícolas, cuyos objetivos primordiales son conseguir una producción de alta calidad organoléptica y sanitaria, garantizando la seguridad de los alimentos, la conservación del medio ambiente, y el mantenimiento de la economía de las explotaciones, entendiéndose, en el caso del olivar, no sólo la producción de aceitunas, sino también toda la fase industrial de obtención del aceite.
El nuevo Reglamento Específico de Producción Integrada de Andalucía para las industrias de obtención de aceituna de mesa define las prácticas de obtención de aceituna de mesa, elaboración y envasado que, bajo la dirección de un servicio técnico competente, deben llevar a cabo las industrias en los procesos de obtención de aceituna de mesa para la utilización del Distintivo de Garantía de Producción Integrada de Andalucía.
 
Sus cambios más fundamentales se refieren, principalmente, al procedimiento de obtención de aceitunas negras, cuya tecnología ha experimentado un significativo avance, permitiendo la obtención de un producto de igual, e incluso mayor calidad, y con menor contenido en sal, como resultado de la disminución de la concentración de la salmuera, asegurando su conservación mediante adición de ácido acético. El resultado de todo ello es una producción más sostenible y respetuosa con el medio ambiente, al generarse menos vertidos salinos.
Otra de las novedades introducidas por esta normativa es el cambio del tamaño de los depósitos de conservación de aceitunas, ya que debido a la capacidad de peso de la aceituna debe expresarse más correctamente  en Kg. 
 
Asimismo, se ha especificado que el proceso de llenado de depósitos, cocido y lavados debe hacerse máximo en 24 horas, para evitar pérdidas de calidad. Por otra parte, la determinación y el control de la acidez volátil pasa de ser obligatoria a ser recomendada, por tratarse de un procedimiento dificultoso y que no aporta información  adicional, debido a que se ha ido controlando la acidez durante todo el proceso, que es lo que realmente va aportar la calidad al producto final.
 
También se ha cambiado la denominación de “ennegrecimiento” por “fijación del color negro” que parece más adecuada, al permitirse la no fijación del color negro.
 
La refrigeración de la aceituna pasa a ser obligatoria si después del final del ennegrecimiento no se efectúa el envase en el transcurso de 48 horas, con objeto de minimizar la posibilidad de crecimiento de microorganismos y sus toxinas.
 
Otra de las modificaciones importantes es en relación a la prohibición de fumar, ya que antes estaba prohibido hacerlo sólo en las zonas de trabajo y almacenamiento y con el nuevo reglamento se prohíbe fumar en todas las dependencias de la industria.
 
La revisión de este Reglamento la realiza la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente a solicitud del sector, aunque reservándose la facultad de añadir o modificar algunos aspectos del mismo, teniendo en cuenta las circunstancias del sector afectado y que las condiciones técnicas así lo aconsejen.
 
Andalucía cuenta con cerca de 310.000 ha de superficie de olivar de aceituna de almazara y aceituna de mesa- en producción integrada, correspondiendo el mayor número de hectáreas a las provincias de Granada -más de 87.000-, Sevilla- más de 80.000-, Jaén -más de 50.000-, Córdoba -más de 48.000- y Málaga, con más de 30.000.
 
La Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente viene apoyando la producción integrada con una línea de ayudas a favor de la competitividad del sector agrícola, destinadas a mejorar la calidad de la producción y los productos agrícolas, a través de las Agrupaciones de Producción Integrada en Agricultura (APIs) que participen en el programa de calidad “Producción Integrada de Andalucía”, en el marco del Programa de Desarrollo Rural 2007-2013 (Feader). En total, se han resuelto en los tres últimos años más de 5,4 millones de ayudas dirigidas a promover este sistema de producción.
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Documento publicado en BOJA

En España, el parlamento andaluz aprobó finalmente la Ley del Olivar a finales de Septiembre para consolidar y estimular al sector dentro y fuera de la región.

El parlamento andaluz aprobó finalmente la Ley del Olivar a finales de Septiembre para consolidar y estimular al sector dentro y fuera de la región.
La aprobación de esta Ley responde al compromiso del Gobierno andaluz con este cultivo, que ocupa una superficie de más de 1,5 millones de hectáreas, representa el 60% del total nacional y el 30% del europeo, y de cuya actividad dependen en la actualidad más de 250.000 familias en 300 municipios andaluces, generando más de 22 millones de jornales al año y suponiendo en torno al 24% del valor de la producción agraria andaluza.
La Ley del Olivar persigue como doble objetivo el fomento de la competitividad y sostenibilidad de este sector. En el primer caso, se dará prioridad a actuaciones como la reestructuración del olivar tradicional, modernizando aquellas explotaciones potencialmente productivas; el fomento del regadío en el olivar, primando, en todo momento, el uso eficiente del agua, en cumplimiento de la Ley de Aguas y los Planes Hidrológicos de Cuenca, y la apuesta por las energías renovables en las explotaciones y en la industria transformadora, favoreciendo el aprovechamiento energético de los residuos agrícolas y el uso de la biomasa para la producción energética.
Igualmente, se fortalecerán los programas de investigación, desarrollo, innovación, formación e introducción de nuevas tecnologías aplicadas al sector del olivar, con objeto de seguir avanzando en calidad. Este aspecto también se fomentará mediante certificaciones realizadas a los procesos productivos de las industrias olivareras, el refuerzo de los sistemas de trazabilidad, y la mejora de la información a los consumidores.
En su apuesta por la competitividad, la Ley del Olivar propiciará una mayor profesionalización del sector y contribuirá a un empleo de calidad que promueva la igualdad de trato y oportunidades entre hombres y mujeres. Asimismo, servirá para una mejor vertebración y organización del sector, impulsando los procesos de concentración empresarial y de la oferta para dotar a los productores de una mayor fuerza negociadora ante la gran distribución e incorporar más valor añadido a los canales de comercialización del aceite de oliva y la aceituna de mesa.
Por lo que respecta a la mejora de la sostenibilidad, se prestará una especial atención al olivar tradicional y con desventajas naturales, para facilitar su rentabilidad y evitar el abandono de los territorios que dependen de este cultivo. Además, y en la línea de preservar la renta agraria, la Ley apuesta por la multifuncionalidad y diversificación en las explotaciones agrícolas y en la industria del sector del olivar, para incrementar la renta de los olivicultores de procedencia no agraria
El desarrollo de esta Ley implica una acción integral, que requiere de una colaboración público-privada que se fomentará mediante contratos territoriales, para dar curso a las actuaciones previstas en el principal instrumento de aplicación de esta norma, el Plan Director del Olivar, en el que se definen las estrategias de actuación necesarias para la mejora del sector.
A partir de la entrada en vigor de la Ley del Olivar, se abrirá un plazo máximo de un año para la presentación del Plan Director, que contará con una validez de seis años. Aparte de actuar como el principal instrumento de coordinación e integración de las diferentes actuaciones, este Plan delimita los territorios del olivar -espacios donde es determinante la producción de aceituna o de aceite y que, por tanto, constituyen las zonas de aplicación de dicha Ley- y realiza un diagnóstico económico, social, ambiental y cultural de este cultivo.
El Consejo Andaluz del Olivar, otro de los órganos que contempla esta Ley, será el encargado de informar del Plan Director y sus modificaciones. Estará formado por 20 miembros, entre representantes de las administraciones, organizaciones sectoriales y especialistas de diferentes ámbitos, y se constituirá en el plazo máximo de nueve meses, desde la entrada en vigor de la Ley.